Masia Duch

Masia Duch
  La Masia Duch

        Vinos Masia Duch La cartuja de Escaladei y Masia Duch
        Vinos Masia Duch Una vocación desde el siglo XII
        Vinos Masia Duch Una decision desde el siglo XX
        Vinos Masia Duch La recuperación de un cojunto histórico
        Vinos Masia Duch Los esbozos de una cosecha: la prepoda
        Vinos Masia Duch El diseño de la cosecha: la poda
        Vinos Masia Duch Los tratamientos ecológicos: un filósofo particular
        Vinos Masia Duch El emparrado y el mimado del cultivo
        Vinos Masia Duch La fiesta rigurosa de la vendimia
        Vinos Masia Duch De la uva al vino: la manceración y el prensado
        Vinos Masia Duch La enología: una ciencia necesaria
        Vinos Masia Duch La crianza, el reposo y el coupage
        Vinos Masia Duch La tecnología: el mejor aliado de la producción limitada
        Vinos Masia Duch La pasión por la calidad del vino
La recuperación de un conjunto histórico
La llamada antiguamente «Conreria de Scala Dei» debe su nombre al conreu —tierra de cultivo— de los monjes de la Cartuja de Escaladei. En el siglo XII y una vez asentados en la primitiva Cartuja, los monjes expanden sus propiedades hacia el oeste, donde la calidad de la tierra es más fértil.

Las actividades contemplativas de la orden obligan al empleo de legos para las labores agrícolas. El conjunto de las edificaciones de la actual Masia Duch son las dependencias de estas personas al servicio de la orden. Así, los aposentos, comedores y dormitorios están junto con la prensa de aceite, la de uva, el molino de harina, los hornos diversos y la granja que abastecía a los monjes.

El espíritu de revivir y remontar lo que los antepasados dejaron construido nos ha movido a recuperar unos edificios históricos empleando sistemas tradicionales en el origen de la fábrica con técnicas similares actuales.

La rigurosa exigencia histórica con la que se rehabilita el conjunto arquitectónico y el máximo respeto a los criterios originales hace que las obras sean labor de artesanos especializados en un intento de rememorar siglos pasados.

Es para Masia Duch un orgullo la recuperación de estos edificios y una muestra de la exigencia y excelencia que imponemos a nuestros proyectos. Cuidar la antigua casa donde los monjes obtenían su preciado vino y donde crecía en calidad fue nuestro primer propósito en 1985, cuando empezamos a soñar con la elaboración del vino actual.

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