
En escrituras del siglo XIX, «El Tancat» aparece como el nombre de la finca que aproximadamente corresponde con el actual dominio de Masia Duch, aunque está documentada desde el año 1118.
Recuperada del abandono en 1985, se plantó una parte de las doscientas hectáreas en 1987, con especial cuidado de continuar los mismos emplazamientos antiguos y evitar los movimientos de tierra, con el principio de ser respetuosos con el paisaje del Priorat.
«El Tancat» disfruta de las llicorelles paleozoicas de la comarca del Priorat con tierras cultivadas con abonos naturales y tratamientos como el caldo bordelés y el azufre, en el afán de obtener un vino con connotaciones ecológicas. La temperatura mediana anual de 15ºC es el escenario de cepas de garnacha, cabernet sauvignon y merlot, origen de los vinos el Tancat y Bressol, producidos a partir de 1989.
La principal característica de los vinos de Masia Duch es la elaboración propia a partir, única y exclusivamente, de uvas de la finca, que garantizan una producción con las mismas connotaciones, año tras año, solamente incrementadas según la calidad de la añada.
El interior de las construcciones del conjunto de Masia Duch alojan las técnicas enológicas más actuales, tienen cuidado de la maduración de los vinos en condiciones de control extremo y son la cuna de botellas que esperan ser abiertas con una confianza garantizada.
Esta certificación es el seguro de unos vinos superiores, auténticos prioratos, con el sello de una decisión que se tomó de elaborar vino de manera consciente y de forma minuciosa, un homenaje a aquellas personas
del siglo XII, cuando todo empezó. |
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